Guía de la vida silvestre de la Riviera Maya XX

Científico: Gossypium hirsutum L.
Español: Algodón
Maaya t’aan: Taman, piits’
Descripción: Esta planta, de hasta dos metros de altura, produce ramitas de hojas de tres lóbulos. Las flores, que duran no más de una semana, parecen pequeños vasos blancos o blancos amarillentos. Para el segundo día, se hacen rosadas, para el tercero, rojas-moradas. Sus frutos verdes son cápsulas de cuatro partes que al secarse se abren y despliegan cuatro bolitas de algodón blanco que contienen una semilla cada una.
Hábitat: Se encuentra en espacios abiertos soleados, frecuentemente como maleza a lo largo de los caminos y carreteras. Se adapta muy bien a las condiciones de los manglares secos. Si crece en zonas ganaderas representa un riesgo debido a que pueden ser tóxicas para los animales.
Amenazas: Debido a que es ampliamente cultivada—mundialmente esta especie provee casi un 90{e1693626c2ee3526e60b208faf83d954eda8c9a37cbd38b184b6efe8d0cd1055} de todo el algodón usado en la industria de textil—no está amenazada. No obstante, su poda o destrucción en su hábitat natural disminuye los servicios ambientales que brinda—especialmente para la producción de la miel—y la belleza silvestre del paisaje.
Usos y creencias: Cuando están tiernos, los frutos son comestibles. En adición al uso para la confección de textiles, se le utilizaba en el tratamiento del asma, malaria, dolor del oído, entre otros. No se recomienda su empleo como tratamiento médico. Por otra parte, la evidencia arqueológica indica su cultivación en el país desde hace unos 5,000 años.
Cómo protegerlo: Cultivarlo en los jardines privados para aprovechar su flores y atraer a las abejas de miel.
Dónde observarlo: Al borde de la Carretera Federal No. 307.


